Tres de las reglas con las que de verdad operamos. El resto están en la página de nosotros.
Primero medimos, después cotizamos.
Todo empieza con un inventario de lo que de verdad tienes, que casi siempre es más de lo que nadie recuerda. Nadie le pone precio al trabajo antes de saber qué hay.
Si lo que tienes funciona, te lo decimos.
Si tu respaldo restaura y lo puedes demostrar, no te vamos a vender otro. Cobramos por hacernos cargo, no por sustituir cosas que ya hacen su trabajo.
Aquí no manda ningún fabricante.
Las alternativas ya se probaron con nuestro tiempo y nuestro hardware, así que lo que entra en tu oficina es lo que le encaja a tu oficina, no lo que nos toque revender.